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Los investigadores querían desconcertar al “Tapas nº 10”

29/05/2008
“La denegación del acceso al contenido de los mensajes escritos recibidos por Gerry McCann antes y después de la desaparición de su hija Madeleine, o el rechazo de los “Tapas9” a volver a Portugal no van a impedir a los inspectores progresar en su investigación”, afirma un responsable de la Policía Judicial tras la divulgación, ayer, de la decisión del Tribunal de la Relación de Evora.

Según la misma fuente, con su acceso al contenido de los mensajes escritos recibidos por Gerry McCann, “los investigadores querían confundir a un personaje todavía en le sombra, pero que la policía sabe relacionado con el caso”.

Algunos inspectores hablan incluso del “Décimo Tapas”.

La existencia de un décimo personaje, conocido por Gerry y Kate McCann, es un hecho igualmente sostenido en el Reino Unido, donde un miembro de la Association of Chief Police Officiers (ACPO) ha confirmado que “los oficiales enviados a Portugal incluso habían sugerido algunas posibilidades entre los británicos que habitan permanentemente en la región del Algarve”.

Ayer, una sentencia del Tribunal de la Relacion de Évora vino a sostener la decisión del juez de instrucción criminal de Portimao, Pedro Frias, que había prohibido el acceso de los investigadores de la Policía Judicial al contenido de los mensajes escritos (SMS) recibidos por Gerry Mccann.

Según el documento, el padre de Madeleine McCann recibió 14 mensajes escritos el 2 de mayo, víspera de la desaparición de su hija, enviados desde un número de teléfono “oficialmente” no identificado. El mismo teléfono móvil está en el origen de otros cuatro mensajes que Gerry McCann recibió después de la desaparición.

Gerry y Kate McCann han rechazado siempre informar a los investigadores del contenido de los mensajes, lo que no ha impedido a la policía obtener estos datos.

Es la utilización del contenido de los mensajes, especialmente en un proceso, lo que es puesto en tela de juicio por la decisión del juez de instrucción criminal.

Según el mismo documento, la primera sentencia judicial divulgada hasta el momento públicamente, las investigaciones de la Policía Judicial, tras la desaparición de Madeleine, se centran en la eventualidad de los delitos de abandono, puesta en peligro, homicidio y disimulación de cadáver.

Recordemos que la Asociación of Chief Police Officers (ACPO) y la policía de Leicestershire han colaborado en la encuesta de las autoridades portuguesas, como lo ha confirmado Patricia Scottland, Ministra de Estado y Attorney General para Inglaterra y el País de Gales.

Aunque la decisión del juez impide la utilización de los datos anteriores a la desaparición de Madeleine, no ha impedido que los investigadores tuviesen conocimiento de las llamadas y los inspectores saben quién ha hablado con quién.

Los hombres de Gonçalo Amaral, hoy reemplazado por el inspector Paulo Rebelo, tuvieron igualmente ocasión de proceder a escuchas telefónicas tras la desaparición de Madeleine y mientras la pareja y sus amigos estuvieron en Portugal. Tras su regreso al Reino Unido, la PJ esperaba que las autoridades británicas continuasen el trabajo, pero aún no se tiene la certeza de que todas las comunicaciones hayan podido serles comunicadas.

Según la interpretación dada por el juez de instrucción criminal del Tribunal de 1ª Instancia de Portimao, Pedro Frias, a la legislación portuguesa, confirmada por el Tribunal de la Relación, los investigadores pueden utilizar únicamente los datos obtenidos en tiempo real. En la práctica, los investigadores hubieran debido obtener una autorización antes de la desaparición de Madeleine.

Pedro Frías no ha rechazado la utilización o el acceso a todas las escuchas o registros efectuados en el marco de la encuesta, pero no concede a los investigadores el derecho a utilizar el contenido de los SMS enviados y recibidos por el matrimonio McCann antes del 3 de mayo de 2007.

El Ministerio Público y la Policía Judicial querían pedir igualmente a los tres operadores de telefonía móvil existentes en Portugal –TMN, Vodafone y Optimus- los listados en soporte digital (CD o DVD) de todas las comunicaciones relativas a la pareja y sus amigos durante el periodo del 28 de abril al 9 de septiembre de 2007.

La urgencia de mostrar la imagen de un “Tapas siete” unido y sólido

El anuncio hecho por el gabinete del Procurador General de la República (PGR) de la anulación de la reconstrucción pedida por la Policía Judicial, que indicaba que esta decisión era consecuencia del rechazo de cuatro amigos de los padres de Madeleine de efectuar el viaje de retorno a Praia da Luz, ha provocado un enorme revuelo que ha obligado a Clarence Mitchell a reaccionar.

Si la anulación de la diligencia no era una verdadera sorpresa, la confirmación por parte del PGR de que sólo habría cuatro testigos que se negaran a colaborar oficialmente con las autoridades portuguesas, plantea una pregunta: ¿por qué los otros tres han aceptado, sin condiciones, cooperar con las autoridades portuguesas?

Resultando incómoda la pregunta, sobre todo después de que la información apareciera en los medios británicos, el responsable de comunicación de los McCann se ha apresurado a decir que, finalmente, ”nadie del grupo quería volver a Portugal”.

Sin referirse nunca a la nota del gabinete del Fiscal, el especialista en manipulación de medios se ha aferrado a justificar la decisión del matrimonio McCann y de sus cuatro amigos, queriendo a cualquier precio calmar a la opinión pública y hacer pasar la imagen de un grupo sólido y unido contra la policía portuguesa, olvidando voluntariamente que la investigación por la desaparición de Madeleine es un trabajo conjunto con la policía británica.

PDF sentencia del Tribunal de la Relacion de Évora

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